¿Por qué le pasan cosas malas a la gente buena?

¿Porque la gente buena sufre? ¿Alguna vez te preguntaste porque le ocurren cosas malas a las personas de buen corazón? si llegaste hasta aquí seguramente la respuesta es "SI".

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¿Por qué le pasan cosas malas a la gente buena?
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Esta es una de las incertidumbres más comunes del mundo. Más del 95% de la población se hace esta pregunta diariamente, bien sea por experiencias propias o por ver las situaciones por las que tienen que pasar sus seres queridos y conocidos.

Es normal querer saber por qué si hemos sido criados con una serie de valores, costumbres, principios y nos comportamos debidamente en sociedad, nos ocurren cosas desagradables y dolorosas, por ejemplo, padecer una enfermedad, pasar malos ratos por la delincuencia o simplemente tener el ánimo decaído. Tal parece que lo negativo está a la vuelta de la esquina.

Para algunas personas resulta una tontería preguntarse este tipo de cosas, alegan que lo mejor que se puede hacer es seguir adelante, hacerse de una carrera, trabajar en lo que se es bueno y hacerle frente a los obstáculos que nos coloca la vida y sí, esto puede verse muy bonito, pero no es algo fácil. Hay circunstancias que nos estancan y posponen nuestros sueños, quizás una mala situación económica o el destino. Existen personas que piensan que un ser supremo ha escrito la vida de cada uno y ahí se incluyen tanto las cosas buenas como las malas.

El mundo no es como nosotros lo imaginamos

¿Por qué le pasan cosas malas a la gente buena?
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Cuando somos pequeños, nuestros padres nos enseñan a ser amables, a respetar al prójimo y a comportarnos de una debida forma, de manera que todo lo que nosotros hagamos, sea recíproco. En su momento, los padres de cada persona mencionaron a un mundo en el que todos son amables, dejando de lado la maldad que lo rodea.

Crecemos teniendo una perspectiva del mundo muy distinta a la que conocemos cuando llegamos a la edad adulta. Los jóvenes son los que se ven más afectados, bien sea por ver el alto costo de la vida o porque deben tomar decisiones fuertes.

Muchos nos hacemos la misma pregunta ¿Por qué le suceden cosas malas a la gente buena? pero aún nos falta llegar al génesis de la incertidumbre, al motivo principal por el cual este tipo de situaciones aparecen en la vida de cada uno. ¿Karma quizás? O es porque tenemos una idea determinada de la vida y, en el momento menos esperado, todo se nos pone de cabeza y nos encontramos frente a grandes aprietos. Para resolver este enigma, es necesario establecer 3 vertientes que iluminarán el camino hacia la respuesta correcta.

Las expectativas que tienes sobre la vida son muy altas

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El universo no es como lo imaginamos, hay cosas buenas y malas, personas maravillosas y otras no tanto, carreras que te apasionan y otras que debes cursar solo por obligación. La frustración se ha convertido en algo cotidiano en la vida precisamente por tomar decisiones apresuradas o para salir del paso. Una idea puede parecer excelente de primera mano, pero si no se evalúa correctamente y no se estima si lo que vemos o nos han dicho es realmente cierto, se cae en el riesgo de frustrarse rápidamente, más aún si en la crianza nos han impuesto algunos pilares.

Frases como: Se bueno y tendrás grandes recompensas en el futuro, no hagas al resto lo que no quieres que te hagan a ti y todos los malos tienen sus castigos, son cosas que idealizamos y pensamos que pasarán, pero a la larga nos viene la lección de que todo es más complejo que eso. El conflicto principal nace con las expectativas que tenemos de la vida y el resultado real que se nos presenta con el pasar de los años. Si las expectativas que teníamos no se cumplen, no solo nos frustramos, sino que caemos en la pregunta base de este post.

Ser amable a un nivel excesivo

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Muchas personas pueden ser amables, serviciales y estar a la orden del resto y eso está muy bien, sin embargo, también existen otros sujetos que se aprovechan de ese rasgo personal y emocional para sacarle provecho a su manera. Quizás se vea demasiado mal mencionarlo, pero es una realidad que no se puede evitar, cuando se es demasiado bueno con las personas de nuestro entorno, somos susceptibles a terminar decepcionados esperando a que nos traten tal y como nosotros lo hemos hecho con ellos. No se habla de dejar a un lado la amabilidad, pero si de ser más prudente.

También es importante identificar a una persona buena y a otra mala, no es como si nos pudiéramos dar cuenta enseguida, hay personas que fingen muy bien y que se inmiscuyen en nuestras vidas para causar estragos. Un sujeto con malas intenciones puede portarse amable con un determinado individuo y cometer actos deplorables contra otras personas. Hay que ser bastante minuciosos con los sujetos que dejamos ingresar a nuestras vidas, porque no todos tienen buenas intenciones y, sobre todo, no todos quieren el bien para nosotros.

Cambiar de personalidad frente a diferentes personas

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Esto es algo que ocurre muy a menudo y a veces ni siquiera nos damos cuenta cuando sucede. La personalidad de las personas juega un papel fundamental en la vida y siempre se suele cambiar de acuerdo al tipo de sujetos que frecuentamos, un ejemplo claro de esto es cuando los hombres buscan la manera de impresionar a una mujer. Algunos fingen ser rudos o cariñosos en extremo solo para salir con alguna chica, sin embargo, ignoran que la autenticidad y sinceridad son factores primordiales en las relaciones, bien sea de pareja o de amistad.

Entonces, después que su método de seducción no sale como ellos esperaban, empiezan los comentarios de que las mujeres siempre escogen al chico equivocado, pero ¿No era mejor ir con sinceridad en vez de cambiar su personalidad solo para agradarle a alguien? Lo mismo ocurre en los ambientes de trabajo, a nivel social e incluso en el ámbito familiar. Fingir ser alguien que no son solo traerá conflictos y desilusiones en ambas partes. Se valoran más a las personas auténticas que aquellas que cambian de acuerdo a la situación o personas que frecuentan.

Con todo esto claro, es importante destacar que la vida y el mundo son más complicados que el bien o el mal, se trata de nuestras acciones, decisiones y pensamientos. Sí, puede que un ser supremo, un Dios o incluso dioses tengan un destino marcado para cada uno de nosotros, pero al final, son nuestras decisiones las que nos colocan en un determinado camino con un fin específico. No se puede culpar a otros por las cosas que nos suceden, sean positivas o negativas, los únicos responsables somos nosotros mismos y nuestro deber es asumir las consecuencias.

No hay bien o mal, solo consecuencias de nuestras acciones

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Las personas son libres de obrar como les place, unos pueden actuar positivamente, ser amables, cariñosos, atentos y ayudar al prójimo cada vez que este lo necesite, pero contrario a lo que nos decían nuestros padres cuando éramos pequeños, no siempre vamos a recibir recompensas por nuestros buenos actos, no al menos en este plano. Sí, es cierto que las personas que actúan de mala manera no les ocurren las mismas situaciones que ha nosotros, pero eso no significa que su vida sea perfecta, todos tenemos altos y bajos, unos más que otros, pero siempre existirán problemas.

Actualmente existen muchos libros con diferentes opiniones, testimonios y experiencias de diferentes personas que han obrado tanto positiva como negativamente en la vida y a cada uno le han sucedido cosas buenas y malas. Esto refuerza aún más la teoría de que las circunstancias y situaciones que nos suceden van ligadas a nuestras decisiones. Las personas deben entender que nuestras acciones tienen peso en este y en todos planos existentes y, por eso, pasamos por algunas pruebas para medir nuestras destrezas y disposición para salir adelante.

El bien y el mal en el ámbito religioso

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Para los cristianos, el mal está a la vuelta de la esquina y todos debemos comportarnos de una manera determinada no solo para recibir el mismo trato, sino para tener las puertas del cielo abiertas para el momento de nuestra muerte. Otras religiones como el budismo mantienen que las acciones tienen peso y que cada persona obtiene lo que se merece de acuerdo al trato y expresiones que esta posea y exteriorice con el resto. En todas las religiones hay una diferencia marcada entre lo positivo y negativo y cada una traza un camino a seguir y, con ellos, sus consecuencias. Si conoces a alguien bueno y esta buscando trabajo, te recomendamos enseñarle este articulo “Oración para encontrar empleo“.

La biblia, por ejemplo, tiene los parámetros que se deben seguir para considerarse bueno y, a su vez, ser beneficiado con la gracia divina. Las creencias de cada uno de nosotros también influyen en las cosas que nos suceden, sean buenas o malas. Gracias a ellas pensamos y actuamos de una manera específica, así que el resultado dependerá de ellas también.